25 de abril de 2010

Mi abuelo


Mi abuelo tiene Alzheimer. Me enteré ayer, mientras comía con mis padres y mi hermano. Mi madre me contaba que cada vez se le olvidan más cosas, que se desorienta, que.. -cuando mi hermano la interrumpió y me dijo: es normal, tiene Alzheimer. Tiene alzheimer.. como aquel que dice: ¿qué os parece si pedimos una ensalada para compartir?

Me quedé helada. ¿Cómo?
Que tiene Alzheimer
No, no tiene Alzheimer
Sí, claro que tiene Alzheimer
(JODER, ¿y por qué nadie me ha dicho nada?)Ah. Y tuve que apretar muy fuerte el estómago para no romper a llorar allí en medio

Mi abuelo tiene Alzheimer. Y se da cuenta. Le dice a una de mis tías que a él le paso algo malo. Que se levanta de repente a buscar algo y al llegar a la cocina, ya no se acuerda de lo que iba a buscar. A veces, se cruza con mi prima en el parque, y no la reconoce. ¿Quién es esa pareja? le pregunta a mi abuela.

Te dice una y otra vez lo mismo, como un niño chico. Y entonces se da cuenta de que lo ha repetido. Y te mira, te clava sus ojos azules azules claro, y ves que se le perturba la mirada, preocupado, angustiado, triste. ¿Pero qué me pasa? Sin entender

Mi abuelo tiene 90 años. Unos ojos azules enormes, preciosos. Y me llama Niña, y me encanta. Y la mejor sonrisa del mundo.

Mi abuelo es bueno. Y cariñoso. Cuando yo era pequeña, aún trabajaba en la farmacia de mi pueblo, y lo iba a ver y me regalaba zumos de frutas, con su bata blanca, impoluta. Tan ricos.. Y me daba queso, a escondidas, cuando no quería comer y me castigaban.

Mi abuelo me llevaba y me traía, me cortaba el jamón chiquito, para que me costara menos zamparme el bocata. Me contaba cuentos. Se inventaba mil historias para que me acabara la comida, me llevaba al campo, a ver a las vaquitas. Me daba unos abrazos curalotodo. Y "petisú". De madrugada, cada noche, venía y me arropaba. Me ponía flores de jazmín en la mesita, para que la habitación oliera bien. Y cuando yo lloraba porque me dolían las rodillas, venía rápido, a consolarme y a traerme un vaso de leche.

Mi abuelo. Encerraba cada noche, cada tarde, el coche en la cochera. Y a mí me gustaba acompañarlo en esa operación. Me encantaba ver cómo mimaba a su R6, rojo, en el que nos embutíamos seis primos y dos abuelos. Nos llevaban a la piscina, en pleno verano. Y mientras nosotros corríamos arriba y abajo, mi abuela se quedaba a la sombra de los árboles y mi abuelo cuidaba de nosotros desde el borde de la piscina.

A mi abuelo le encanta el dulce. Como a mi. Y le pirran los pestiños, y las madalenas, y las pastas rellenas de crema y de chocolate. Como un niño chico, galguea con la comida y se va derecho al postre. A alguien tenía que parecerme.


Mi abuelo, con quince, años, le dieron un fusil y lo mandaron a hacer la guerra. Él, un niño, que no sabía qué era aquello. Y comía las peladuras de las patatas, que encontraba en las basuras. Y estuvo en una cárcel de niños de Franco. Y cuando acabó la guerra, él estaba en Valencia, en la plaza de Toros, que entonces funcionaba como campamento-prisión. Y tardó tres semanas en llegar andando a Córdoba de nuevo. Y pasó hambre.

Y mi abuelo tiene Alzheimer. Una siempre piensa que esas cosas le pasan a los demás.

Mi abuelo tiene Alzheimer y se da cuenta. Y tiene pánico a morir. A echarse a dormir y no despertarse más. Y cada día se diluye un poquito, entre vacíos, entre agujeros negros.

Ai, abuelillo..

8 comentarios:

bellatrix dijo...

:(

Lo siento mucho.

Los abuelos son nuestros referentes, la lucidez de las primeras ausencias y miedos de la pérdida de los seres queridos, pero también nuestros primeros recuerdos dulces. Los que nos consienten. Y casualmente, del mío, también siempre lo digo, aunque ya no está con nosotros, tenía la sonrisa más bonita del mundo. Se le iluminaba la cara cuando cualquiera de sus 13 nietos asomaba por la casa. Y también tenía unos ojos azules rasgados que he heredado. Un gran hombre. Como el tuyo también estuvo en la guerra y de él aprendí a querer la vida, por encima de todas las cosas y las tristezas.

Un abrazo muy grande con toda la complicidad de ese amor enorme que sólo saben transmitir los abuelos.

Cristinette dijo...

mil gracias, Bellatrix

Anónimo dijo...

Es la ladrona de recuerdos,de sentimientos,de emociones...es la naturaleza caprichosa.
Mientras escribo esto,nuestro abuelo esta sentado en el sofa del salon,dormitando dulcemente.
Me has hecho recordar muchos de los infinitos buenos momentos que vivimos de peques en el pueblo,e imaginar otros que no recuerdo o que no vivi.
Aunque no sirva de mucho,debemos sentirnos orgullosos de que haya vivido toda una vida muy larga,haya visto crecer a todos sus nietos,casarse a sus hijas....y cuando algun dia su memoria le traicione,estaremos a su lado para devolverle con cariño un poquito de todo lo que el nos dió.....

Sergio dijo...

He llegado a tu blog de pura casualidad, de remate. Buscando la letra de una canción de Mishima que al instante, me ha acabado derivando hasta aqui. Ví algunas de tus actualizaciones. Preciosas. Por eso me he decidido a leermelas todas.

Mi abuelo también tiene alzheimer y ha sido una gran persona, un luchador. Las ganas de adorarlo que me produce cada vez que lo veo no me las proporciona ninguno de esos supuestos "dioses" que nos quieren intentar vender, día a día, en la iglesia, en la televisión, en los diarios...

Con mi abuelo me basta. Y suerte con el tuyo, de verdad.

Louis Étienne Duré dijo...

felicidades tu abuelo tiene 90 años y alzheimer,mi abuela tuvo alzheimer durante 12 años desde los 65 teniendo que cuidarla todos los días y siendo totalmente dependiente,tuvimos que irnos a vivir con ella y yo dejar mis estudios,la familia se desintegró por el dolor y el sufrimiento que eso creó tuve depresiones que aún me duran y ataques de ansiedad que nunca creí poder tener,parte de la família se desentendió...ella murió llena de vías y consumida mientras yo le agarraba la mano en su cama,en la que duermo desde entonces...cuando voy a un trabajo me preguntan que hice en aquel tiempo y yo lo explico y me tratan de idiota drogadicto o algo,pero ey tranquila tu abuelo tiene 90 años no va a desarrollar la enfermedad del todo por eso te tienes que alegrar no va a llegar a extremos difíciles,tienes que alegrarte qua sido ahora.

Anónimo dijo...

os envidio a todos los que habeís conocido y disfrutado de los abuelos. yo no he tenido esa fortuna porque murieron jóvenes. el que tiene alzheimer es mi padre, con 82 años, desde hace tres, y nada que ver con tu abuelo...mi padre lo lleva mal, está enfadado y reniega por todo. ya sé que es más terrible para los que enferman antes, con 65 años como el caso que contaba el otro comentario, pero estamos aterrados, no podemos ayudarle, no nos deja. te acompaño en tu pena. la carta a tu abuelo es preciosa, me han saltado las lágrimas.

Cristinette dijo...

Mil gracias a todos por vuestros comentarios-abrazos. A veces parece que el dolor y la tristeza compartidos son un poco menos malos.

Anónimo dijo...

Que lindas palabras , vivo una situación parecida.

Mi hermosa abuela de 69 años hace algunos meses comenzó a tener crisis por la enfermedad tal como tener respuestas agresivas. Me da mucho pena , y una angustia horrible pero debo mostrarme fuerte frente a mi madre , quien practicamente es una esclava de la enfermedad . Aunque es lo que cualquier hija haria sin pensarlo dos veces.
Parece como si fuera ayer que dormia de la mano con mi abuela ,que me cocinaba , que me cuidaba cuando enfermaba.Solo pido que pase sus ultimos años sin dolor ni sufrimiento , en paz y tranquilidad. Mucha fuerza para todos quienes conviven diariamente con un ser querido en esta condicion , el amor y la fe es el unico consuelo que queda.